miércoles, 4 de marzo de 2009

Autoestima literaria (parte 2): No se hagan los artistas, pero créansela un poco

Quiero recomendarles un excelente libro que tengo en mi biblioteca y que, les aseguro, merece ser leído por todos los escritores, sobretodo los jóvenes. Quizás lo conozcan, se titula Taller de corte y corrección (Guía para la creación literaria) y es del escritor argentino Marcelo Di Marco.

No voy a reseñarles el libro, ya dije que es excelente. Lo que sí quiero compartir con ustedes es un pequeño cartelito -que suena un poco a mandato- que Di Marco nos enseña en el capítulo número tres del libro en cuestión y que sacó de una experiencia vivida por el escritor Ernest Hemingway. Acá se los dejo:
Escriba con frases claras y concisas.
No se haga el artista.
No me digan que no es un cartelito simpático. ¡Ja! Tanta sabiduría en tan pocas palabras. Eso es precisamente lo que nos invita a hacer: escribir sencillo, claro, sin intentar hacernos los artistas.

Hay veces en que como escritores podemos irnos un poco por las ramas tratando de escribir algo bonito, aunque quizás no sea relevante. No lo hagan, si pueden evitarlo. Mejor escriban exactamente lo que el lector tiene que saber. Me parece que es preferible correjir una y otra vez hasta volver bonito lo breve que alargar el párrafo para agregar algo lindo.

Por otro lado, siguiendo con lo que veníamos hablando en la entrada anterior acerca de la autoestima, quiero aconsejarles que se la crean un poco. Créanse buenos escritores, o nadie más lo hará. Y luego, séanlo. ¿Cómo ser buenos escritores? No tengo ni idea. Pero supongo que si son buenos, alguien se va a dar cuenta -tal vez ustedes mismos- y se los dirá.

No exageren haciéndose los artistas, pero estén honestamente orgullosos de lo que hacen y vayan a esparcir sus juegos de letras por el mundo.

Algunos dicen que saber escribir es un don, yo no estoy tan segura de eso, pero sé que no todos pueden -y quieren- escribir un cuento, por ejemplo. Ni hablar de una novela. Así que enorgullezcanse de ser capaces de desarrollar este talento, pero...¡ey! no se pasen de artistas.

El cuento más breve

Y ya que al principio estuvimos hablando de la brevedad, les dejo el cuento más breve de la lengua castellana, por el escritor guatemalteco Augusto Monterroso:
Cuando se despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
Mi interpretación del cuento consta de una palabra: ¡Guau! Tiene solo ocho palabras y quita el aliento ¿no? Increíble.

10 comentarios:

jimeneydas dijo...

Hay otro cuento cortísimo de Hemmingway, con tan solo seis palabras: "Vendo zapatos para bebé, sin usar"

Rocío dijo...

Hola Jimeneydas!
Ey! Ese nunca lo había leído! Gracias por compartirlo.
Me pareció increíble.
Me quedo sin palabras ante este tipo de cosas, solo queda pensar...

Gracias otra vez y nos leemos en la próxima!

Rocío.

Angela dijo...

ADVERTENCIA: Me emocioné...espero no les moleste que comparta mi humilde opinión...

Pues eso de escribir conciso, al grano, es algo que me ha costado aprender (incluso hoy me cuesta muuuuucho). Jimeneydas puede constatarlo, porque ha leído mi novela desde el principio hasta lo que tengo escrito.

¡Mis primeros capítulos son tan horribles, llenos de cosas innecesarias! Pero he aprendido en estos meses que lo que no es útil, por más lindo y divertido que me pueda parecer, es mejor cortarlo.

¿Por qué? Pues bien: en primer lugar, si es innecesario el lector no lo extrañará ni le hará falta si no lo ve ahí. En segundo lugar, ¿para qué molestar al lector con cosas impuntuales que no vienen al caso y que lo atrasarán en llegar a la parte "interesante" de la novela o cuento?

Más de una vez he dado el "perillazo" a algún texto porque da muchísimos rodeos que entorpecen los acontecimientos, me aburro y simplemente me harto. Así que yo no quiero que me pase lo mismo, por lo que ahora -que estoy en proceso de edición de los capítulos de mi primer volumen- no dudo en cortar aquello que solo gaste páginas y el tiempo del lector que me honra con su lectura.

Por otra parte, también estoy de acuerdo con lo de "escribir conciso, sin jugar de artista". Esto por dos razones.

La primera: si por querer jugar de gran artista y escritora termino alargando algo hasta que la idea se pierde, lo que voy a plasmar no es un texto. No, ¡va a ser un vómito de palabras e ideas que probablemente no tendrán ningún sentido! ¿Alguna vez han leído algo que ustedes no les encuentran ni el derecho ni el revés, y ni siquiera se sienten sorprendidos sino más bien mareados por tantas ideas? Bueno, pues yo he tenido que lidiar con unos libros así que me han OBLIGADO a leer en la Universidad, y me harté: me sentí tonta leyendo algo que no comprendía.

En mi humilde opinión creo que, a eso de escribir conciso y simple, yo le agregaría "ENTENDIBLE". La mayoría de los textos cuentan una historia, ¿no? Entonces, hagamos que nuestros lectores entiendan esa historia y no se sientan algo ridículos intentando encontrar sentido a algo que quizá no lo tenga. Y lo digo porque me ha pasado: de verdad que me he sentido boba leyendo textos tan poco puntuales y rebosantes de ideas sin hilo conductor.

Ahora bien, puede que extendamos mucho el texto y nos salga una maravilla, pero creo que seremos capaces de hacer algo así si a) tenemos suerte (lo cual pocas veces sucederá) o b) nos convertimos en grandes escritores. Pero para esto último tendríamos que practicar mucho por AÑOS. Mientras estamos de aprendices a escritores (e incluso cuando creamos que ya cumplimos nuestra meta) debemos escribir conciso, puntual y "entendible".

Y mi segunda razón para creer en que no debemos jugar de artistas viene a ser el lenguaje. Si nos ponemos a "adornar" demasiado un texto para decir "Ay, qué bonito me quedó, ¡qué gran escritor soy!", probablemente escribiremos algo cargadísimo de figuras literarias que harían sonar al texto cursi e irreal. Y aunque escribamos fantasía, ciencia ficción o lo que sea, nuestro texto debe quedar "CREÍBLE". Después de haber pasado por capítulos propios cargados de mil y un adornos, he aprendido que eso ni yo lo leo ni me creo. Así que el lenguaje simple, con "adornitos" modestos colocados donde debe ser, es la mejor manera de crear un texto que resulte natural y lo más atrayente posible. ¿Cuándo se aprende dónde poner esos "adornitos"? Pues, como todo: práctica.

Y sí, como habrán visto aún me cuesta eso de "conciso y puntual". Este enorme comentario lo comprueba! Pero espero que no te moleste, Rocío, que me haya emocionado. ¡Es que me encantan tus entradas y el espacio que das, así que lo aprovecho al máximo!

Gracias, y saludos!

Rocío dijo...

Hola Angela!
Me encantó, me encantó, me encantó! Pusiste todo lo que tenías para decir, me parece perfecto que lo compartas (yo siempre voy a leer los comentarios no importa qué tan largos sean, asi que no te preocupes)y coincido con vos.
¿Alguna vez escuchaste la frase "Lo bueno, si breve, dos veces bueno"? Eso es exactamente lo que quise decir en la entrada.
En cuanto a lo de "entendible"...ah, por favor, qué razón tenés! Tuve que leer muuuchos textos por el estudio, cosas que no entendía y probablemente nunca voy a entender. Es feo leer así porque el texto no me transmite nada.
jajaja...me gustó lo de "si tenemos suerte (lo cual pocas veces sucederá)", es cierto, a veces escribo un párrafo con el que estoy particularmente orgullosa y salió de pura suerte. Hasta a veces leo cosas que escribí y digo "¿de dónde saque eso? Yo no lo escribí", pero pasa una vez cada mil parrafos, jaja...
En cuanto a los adornitos, muchas veces quedan bien y muchas veces quedan mal...creo que lo termina determinando el contexto, tenemos que releer y fijarnos si sacarlo o dejarlo.
Gracias Angela por tu opinión, tus comentarios acerca del blog. Me alegra mucho saber que disfrutás de este espacio.
Y no te preocupes en ser breve con tus comentarios..acá no hace falta que lo seas, podés escribir todo lo que quieras, no me molesta para nada.
Y como verás, yo tampoco soy muy breve que digamos...ja..

¡Hasta la próxima y muchas gracias de verdad por dedicar un tiempito del día a pasar por acá!

suerte!

Rocío.

kaisser dijo...

Un saludo, me ha gustado mucho tu blog porque es una excelente guía para quienes disfrutamos de trasmitir algo a través de las letras. Con gusto estaré pasando por aquí, un abrazo.

kaisser

Toxicmen dijo...

hahaha me ha dado mucha risa, sobre todo el titulo... xD jajaja
xD

Dark Syn dijo...

Buenas! ^^

Acabo de encontrar este blog y me ha encantado!!!

Desde pequeña me encanta inventar historias (digo "inventar" y no "escribir" porque empecé a hacerlo antes de saber escribir :P Algunas me las aprendía haciendo dibujitos xD) Y más o menos en serio, empecé hace ya cinco años (ahora tengo 15). Aunque soy bastante inconstante, y en realidad me gusta más pensar en cómo puedo escribir algo que escribirlo...

Así que este blog me viene como anillo al dedo xD

Por cierto, hace algunos años trabajé el microrrelato en clase, con ese mismo texto del dinosaurio xD
Mi "miicrorrelato" ocupó cinco líneas >.<

Y respecto a los "adornos" y figuras literarias... Como es evidente, me cuesta mucho escribir de forma clara y concisa ^^' Pero, para evitarlo, me he acostumbrado a utilizarlos para dar ritmo al relato, y así me obligo a moderarme a mí misma xD Es decir, en los momentos de acción, frases cortas y claras, pero siempre hay fragmentos que te piden un ritmo más lento, con más "adronos" Y en mi opinión es importante dar ese "ambiente" a la historia...

Bueno, lo siento por extenderme tanto >.<

Muchas felicidades por el blog y saludos! ^^

Rocío dijo...

Hola kaisser!

Muchas gracias por tu comentario, espero que te guste el blog.
Nos leemos en la próxima!

suerte!

Rocío.

Rocío dijo...

Hola Toxicmen!

jajaja...la idea con el título fue sacarles una sonrisa, buenísimo haberlo logrado!
Gracias por comentar!

Rocío.

Rocío dijo...

Hola Dark Syn!

te doy la bienvenida al blog!
Qué bueno eso de que ya inventabas historias desde antes de saber escribir, empezaste desde muy chica, que bien!
Me parece que te pasa lo mismo que a mí: pensás demasiado para lo que escribís, no? Yo trato de escribir seguido, pero pienso mucho más de lo que escribo.
bien con ese microrelato!
Y es verdad, hay ciertas partes de la historia que piden más adornos que otros, sobretodo en las descripciones...como ya dije una vez, creo que todo lo determinará el contexto ¿no?
en fin, espero volver a verte por acá! gracias por pasar y dejar tu comentario!
ah, y no te preocupes por la extensión, no me molesta para nada, mejor que escriban todo lo que quieran decir, yo leo todo.
suerte!

Rocío.