sábado, 21 de marzo de 2009

Dando a luz a nuestros personajes (parte 1): esbozando

No sé si diría que mis personajes son como mis hijos, ya que no tengo con qué comparar, ni siquiera tengo la edad como para tenerlos. Pero, ¿qué decir de estos mocosos que me dejan en vela más de una noche pensando cómo continuará el curso de sus vidas, pensando cada detalle, decidiendo cada palabra? Y ni hablar de cuando se rebelan ante mí porque se rehúsan a actuar de la manera en que yo me imagino.

No puedo menos que escucharlos, prestarles un rato mi vida para que puedan vivir las suyas y, en definitiva, encariñarme con ellos.

Así que pensemos en ese personaje que marcó una diferencia en nuestras vidas, ya sea que lo hayamos escrito o leído. Si tuvieron la suerte de leer alguna historia con algún personaje inolvidable para ustedes, déjenlo que los invada a la hora de crear los propios. Porque esa, diría yo, es la esencia de cualquier personaje. Es decir, todo personaje tiene que ser memorable. Llenen a sus personajes de marcas particulares que los hagan distinguirse de cualquier otro. Con ayuda de la descripción, intenten instalarlo en la mente del lector y en la de ustedes también.

Imagínenlos como reales para que puedan serlo. Intenten, realmente, verlos. Y si alcanzan ese objetivo, créanme, el lector no lo olvidará al dar vuelta la página.


Si al crearlos, se nos adhieren como pegamento ya que se vuelve como imposible dejar de pensarlos, transmitamos ese mismo mensaje. Intentémoslo, al menos.

A pesar de que también corramos el riesgo (aunque no sé si en un sentido negativo por completo) de que, a la larga, ellos se vuelvan más famosos que nosotros mismos.

¿Acaso es lo mismo decir Sir Arthur Conan Doyle que decir Sherlock Holmes? Yo, en lo personal, podría hablarles de ambos porque justo soy fanática de este personaje. Pero...¿todos recuerdan de entrada al escritor detrás del famoso detective? Alcanzar un equilibrio se vuelve complicado en casos como ese.


Crear personajes inolvidables es dificilísimo, no vamos a mentir. Pero no imposible y ustedes pueden hacerlo. La idea es volverlos creíbles, en un principio, definirlos por completo. Saber absolutamente todo de ellos, aunque algunos rasgos no sean estrictamente necesarios para la trama. Desde los más absurdo (como qué gustos de helado tomarían) hasta la más esencial (como su nombre). Literalmente hablando, tráiganlos a la vida. Creánselos y hagánlos creer. Solidifiquen su mundo y déjenlos madurar en él, observándolos desde lejos, aunque a una distancia prudente por si hay que intervenir.


Y, un detalle, dejemos de llamarlos "personajes", creo que no les gusta. ;)
¿Pero cómo llamarlos? Pues...por su nombre.
¿Ya tienen pensado un esbozo de cada uno de ellos? Nos leemos en la parte dos, entonces.
Estamos en marcha, escritores/as.

17 comentarios:

Angela dijo...

Esto de los personajes es, por mucho, mi parte favorita de escribir ^o^

Claro, la trama, el mundo y los acontecimientos son muy importantes en la historia que creamos, pero ¿qué son todos estos elementos sin un buen elenco de personajes?

Para mí, esto es como el asunto del huevo y la gallina: creo que los acontecimientos, por supuesto, definen las acciones de los personajes, sus reacciones, su madurez, etc... Pero son también los personajes quienes se abren paso entre los obstáculos que les ponemos (sus creadores a veces podemos ser buenos con ellos y a veces muuuy malos, jaja!), los que aprenden a tomar las riendas de su destino y los que esbozan planes para crear ellos mismos los acontecimientos que definirán sus vidas y las de muchos otros personajes en el pequeño universo que hemos creado para ellos.

Y como son los personajes los que movilizan la historia, los que atraen a los lectores (para mí, un personaje que no atrae al lector ni siquiera debería estar ahí, a no ser que sea de relleno, tipo "aldeano número 23" ¬_¬), deben tener un pasado, un presente y un futuro. Deben ser reales, sí, ¿pero qué necesitan para serlo? Simple: lo que nosotros también tenemos. Deseos, virtudes, debilidades, defectos, contrastes... Y para darles esto ¿qué mejor que brindarles cualidades nuestras o que añoramos tener? ¿No deberíamos ofrecerles un pedazo de nosotros mismos?

Porque eso es algo también muy importante: nuestros "retoños" deben tener algo de sus "papás" (nosotros >_<). Algo que consideramos parte importante de nuestro ser, una que otra manía extraña que tengamos, un deseo oculto, un defecto terrible... algo que nos conecte aún más con ellos para que podamos entenderlos, moldearlos y darles aquello que necesiten.

Conozco a mis personajes de adelante para atrás, de arriba a abajo, por dentro y por fuera... y me gusta lo que he creado: algunos son muy crueles, otros demasiado sensibles o indebidamente inestables. Muchos han amado y perdido, otros desean no volver a sufrir; algunos están perdidos, otros intentando mantenerse en pie sin importar qué. Pero todos, a su manera, luchan y en alguna parte de su ser guardan esperanza, y por ello sus personalidades me cautivan y hacen que escribir sus historias sea todo un placer para mí.

A veces siento que en mi hobbie de escribir me comporto como una diosa caprichosa que sabe todo sobre sus creaciones, y que solo quiere llegar al final de sus historias para darles aquello con lo que no nacieron, perdieron en el camino o que yo misma desearía encontrar. Y para mí, lo más emocionante de escribir las aventuras y desventuras de estas personas es re-descubrirlos, darles vida y corazón, y de repente encontrarme madurando, sufriendo, llorando y riendo junto a ellos.

Y si a través de estos personajes hay uno que otro lector que disfruta la historia que lee tanto como yo la que escribo, entonces me puedo dar por satisfecha.

Teo dijo...

Muy buena esta entrada. Para mi los personajes son todo en un libro, historia, pelicula, serie de television en fin porque gracias a ellos escapamos de nuestras vidas y nos adentramos en la de ellos eso algunas veces es bueno y otras no tanto.

Mis personajes son mis hijos (soy un persona muy paternal adoro a los niños) y a la vez son totales desconocidos, a los cuales voy descubriendo cada dia, cada vez que tecleo me aparece algo nuevo sobre mis personajes especialmente los protagonistas. Con los secundarios soy algo mas descuidado pero todo eso se arregla en la edicion que se hace (o por lo menos yo lo hago) luego de cada capitulo.

Definitivamente al momento de escribir la historia de tus personajes uno debe dejarse llevar por lo que ellos quieren, despues de todo es su historia. Hay que dejar que ellos te cuenten sus aficciones, lo que les gusta, lo que odian, con lo que sueñan, lo que esperan del porvenir en pocas palabras dejar que te cuenten su vida y tu solamente estas alli como un medium entre ellos y los lectores para que ellos quieran y se preocupen por los personajes asi como el escritor lo hace.

Yo en estos momentos que sigo trabajando en mi novela he llegado a situaciones y lugares que no se me habian ocurrido cuando comence a hablar con Alastar, Angela y su mundo. Es una sensacion que me imagino debe ser como la de un padre/madre que ve crecer a su hijo con el paso del tiempo.

En resumen si hay algo que nosotros como escritores debemos cuidar es a nuestros personajes, salvaguardar aquello que los hacen unicos y especiales. La trama puede cambiar de un momento a otro pero nuestros personajes deben permanecer igual no importa que.

Postdata: Angela tomaria un helado de Dulce de Leche y Alastar tomaria cualquiera que ella escogiera para el.

Saludos desde Venezuela

Rocío dijo...

Hola Ángela!! ;)

¿Como va todo? Espero que bien.
Siempre es un placer leer tus comentarios. Contienen tantas verdades.
Es cierto, se compara con lo del asunto del huevo y la gallina, tanto los acontecimientos de la trama como los mismos personajes se complementan entre sí.

Me hiciste reír con lo de "aldeano número 23", jajaja, totalmente, ¿para qué incluir un personaje del cual no sabemos nada de su historia? Tenemos que conocerlos en todos los sentidos, como dije en la entrada, hasta los detalles más tontos.
En cuanto a darles características nuestras a los personajes, creo que todos lo hacemos, aunque sea inconscientemente. Opino que todos nuestros personajes tiene algo nuestro. Por más mínimo que sea.

Y sí, de alguna manera, no solo estamos ahí para ser testigos de su historia, sino que también los acompañamos y nos pasa lo mismo que a ellos ante determinadas situaciones.

Y, por supuesto, si creemos en ellos como reales, lo serán también para el lector.

¡Hasta la próxima!

Rocío.

Rocío dijo...

Hola Teo !

Gracias.
Ah, literatura como evasión. Me encanta eso. Yo intento siempre escapar de mi vida para entrar en la de los personajes de cualquier historia.

Es verdad, conocemos a nuestros personajes y sin embargo, los rebeldes se animan a sorprendernos cuando menos lo esperamos. Los vamos descubriendo y definiendo con cada palabra.

Sí, lamentablemente que seamos quienes transmiten la historia a los lectores no significa que sea nuestra, no? La historia es de los personajes.

Tenés razón, el proceso es similar al de un padre que ve crecer a su hijo. Nos dejamos llevar por ellos porque los queremos, en definitiva, y llegamos a lugares insospechados en un principio.

jajajajajaa, me encantó tu posdata! Bueno, qué suerte que te hice pensar en ese detalle. ¿Quién sabe? Tal vez lo necesites algún día.

Saludos, Teo!

Rocío.

Anne dijo...

Me pareció una entrada súper interesante. Muchos escritores creen que los personajes son simplemente darles un nombre y una descripción física, y eso no es así, como tú muy bien has dicho.

Yo misma puedo decir que he continuado los textos en que tenía muy claro cómo eran mis personajes, y las otras narraciones se han quedado en relatos, en esos textos que me salieron en un momento dado.

Un abrazo* :)

Rocío dijo...

Hola Anne !

Bienvenida y muchas gracias por tu comentario!
Creo que los personajes son casi más importantes que la historia misma, por eso es bueno darles ciertas características para que se vuelvan memorables.
Y es verdad, uno se entusiasma más escribiendo si los personajes están bien definidos.

saludos y nos leemos en la próxima!!
Rocío.

Kirsten Dra'hi dijo...

Hola Rocío ;)

Te afilio a mi blog

http://luciagonzalezlavado.blogspot.com

Besos

Rocío dijo...

Hola Kirsten!
Muchísimas gracias por agregarme!
Yo hice lo mismo!
estamos en contacto, suerte!

Rocío.

Angelica dijo...

Hola Rocio, este blog es perfecto, recien empiezo a trabajar en mi primera novela y no ha sido tan facil como esperaba pero saldra poco a poco.

En cuanto a los personajes tienes razon, son como nuestros hijos, siempre estan a nuestro lado, dependen de nosotros pero a veces es a la inversa, en mi caso decidi hacer una novela porque durante dos años que hacia textos al aire en un antiguo blog siempre salian los mismos personajes, hasta que hace un par de meses mi esposo me pregunto: y por que no haces una novela con ellos? parece algo tan obvio pero la verdad no se me habia ocurrido y como los conozco tan bien pues en eso ando, solo que no es lo mismo trabajar en un texto de una o dos cuartillas que en una historia de 80,000 palabras, en fin, gracias por crear este blog, te garantizo que correre a ti cada que este atorada en algo jejejej, saludos!

Rocío dijo...

Hola Angelica!

Bienvenida al blog!! :)
Gracias por seguirnos y dejar tu comentario!
Me alegro de que te hayas animado a empezar una novela... el camino puede parecer largo y complicado. Lo eso, no voy a mentirte, pero a la vez es increíblemente gratificante. Yo aún no terminé la mía, pero se siente muy bien hacer algo que a uno le gusta.
Tenés razón, obviamente no es lo mismo que escribir relatos cortos, pero si, como decís, estás familiarizada con tus personajes no creo que tengas problema.

Por supuesto, acá estoy para lo que necesites. No es que esté más avanzada que vos en el proceso, pero quizás pueda ayudarte con algún consejo por parte de un igual.
un gusto! espero leerte por acá otra vez!
suerte en ese proyecto, eh! Dale para adelante! :)

Rocío.

Elewen dijo...

Hola! he llegado a este blog por casualidad, y me parece muy interesante ;)

Yo también ando haciendo mis "experimentos" en esto de las letras, y de esta entrada coincido sobre todo en lo último,lo de llamarlos "personajes" no me termina de convencer ^^

Saludos

Elewen dijo...

Hola! he llegado a este blog por casualidad y me parece muy interesante lo que cuentas ;)

Saludos y hasta la próxima ^^

Alexandra dijo...

Rocío ¿cómo te va?

No había pasado desde hacía una semana y veo que cada vez se pone mejor el blog. ¡Felicidades!

Fíjate que anoche precisamente estaba platicando respecto la creación de personajes y llegamos a la conclusión que sucede con ellos lo que pasaba con "David" de Miguel Ángel, los personajes ya existen, sólo hay que quitar el exceso que no los deja salir de nuestras mentes.

Casi siempre que la historia que estoy escribiendo cambia, no suele ser por lo que yo quiero que pase, si no por las caracerísticas y la congruencia de los personajes. Igual y nos tilan de locos, pero en mi caso, eso sucede. Es como pelear en vivo con alguien más por lo que está por suceder.

¡No dudo, que alguno que otro, no se haya sentido tentado en darle "caput" a alguno de sus personajes por rebelarse! Jajaja.

En fin, cómo aprecio visitar tu espacio Rocío. Un beso grande, lo mejor de lo mejor y salu2.

Rocío dijo...

Hola Elewen...

Me encanta ver más y más gente nueva en el blog. Te doy la bienvenida!!
Gracias por tu comentario! :)
Y si, siempre es mejor llamarlos por sus nombres. Los míos, por lo menos, son como parte de mi familia ya a esta altura.
Espero que te lleves bien con los tuyos y que no se te rebelen demasiado.
suerte y hasta la próxima!

Rocío.

Rocío dijo...

Hola Alexandra!! :)

Acá ando, todo bien, por suerte...vos? espero que muy bien también.
Gracias por tu comentario, me alegra mucho poder ayudar y que disfruten de este espacio que es para ustedes.
Es verdad, el problema no es crear los personajes, sino sacarlos de nuestras mentes. Y también es cierto que a más de uno quise hacerlo desaparecer misteriosamente de la historia por intentar adueñarse del curso de los hechos. Sí, me pasó eso alguna que otra vez. jajaja. Pero, ¿sabés?, hasta muertos se siguen rebelando como si quisieran obligarme a resucitarlos...jajaja...son jodidos, si, pero ¿qué vamos a hacer? Los queremos de todas formas,¿no?
Gracias por pasar, saludos para vos también!

Rocío.

jimeneydas dijo...

Hasta ahora no me he enfrentado con la creación de un personaje (disto mucho de escribir una novela, y mis cuentos son muy impersonales).
Me doy cuenta de que todos hablan de sus personajes, y me surge una duda: ¿qué pasa con los escritores de fanfics que toman personajes ya creados?

Rocío dijo...

Hola Jimeneydas, :)

Muy buena observación, muy buena pregunta.
Es cierto, ¿qué pasa con ellos? ¿La creatividad se ve limitada entonces?
Yo creo que en ese caso las características de los personajes ya están dadas y no podés cambiárselas si utilizás los personajes creados por otra persona. Lo que por ahí sí podés cambiar es la historia, el contexto en el que se desenvuelven y lo que les pasa, pero los personajes tendrían características de antemano.
Eso me parece a mí.

Rocío.