viernes, 26 de junio de 2009

El odioso y ¿necesario? bloqueo del escritor

Tengo bien grabado en la memoria el día en que comencé este blog. Surgió en un impulso de emoción, como todo lo bueno. Y me acuerdo, también, que uno de los primeros temas que se me ocurrió tratar fue el del temor a la página en blanco. Me fascina el tema. La misteriosa mente del escritor. ¿Por qué a veces le teme a una hoja en blanco? A una insignificante hoja en blanco que es y será, a partir de entonces, su herramienta de trabajo, su portadora de significados.

Bueno... diría que le tememos porque a veces no sabemos cómo enfrentarla. No sabemos qué escribir sobre ella para demostrarle quién manda. Que porque no tenemos una idea. Que si la tenemos, porque no sabemos cómo plasmarla. Que si sabemos cómo la queremos plasmar, porque dudamos acerca de cómo empezar. Que si ya empezamos, no sabemos cómo seguir. Que si ya seguimos, no sabemos cómo terminar. Que si ya terminamos, no tenemos respuesta al "¿y ahora qué?"

Cualquier momento de tooodo el proceso de la escritura, es un mal momento para el famoso y mundialmente odiado "bloqueo del escritor".

¿Cómo combatimos este tedioso trastorno? O, ¿cómo lo evitamos desde un principio?

Bueno...evitarlo desde un principio es muy difícil porque nunca sabemos cuándo puede aparecer para vaciarnos la mente, por lo que prevenirlo no siempre es una opción posible.

Un consejo en este sentido sería: planificar la obra antes de empezar. Diseñar los lugares en que se desarrollará la acción, los personajes que la llevarán a cabo, los conflictos con los que deberán enfrentarse y las soluciones de éstos, entre otras, son las cosas que es preferible programar desde antes del proceso de escritura.

De todas formas, tener toda o gran parte de la trama diseñada no les asegura que el bloqueo del escritor no se presente, pero si sucede será cosa que podrán resolver más fácilmente si conocen hacia dónde va la historia.

Ahora bien, el bloqueo llegó. ¿Cómo podemos combatirlo?
A ver algunos consejos que pueden resultarles útiles:

--- Hablale a tus amigos o familiares sobre la escritura, literatura en general, personajes que te interesen. Siempre de esas charlas sin rumbo surge alguna idea, queda flotando cuando se produce un silencio y es tu momento para atraparla.

--- Viajá. Alejate de tu común sector de trabajo. ¿Es lo lógico, no? Si ahí no hay ideas, es porque se han escapado para otro lado. Perseguilas. Agarrá un cuaderno, un anotador, agenda, servilleta; lo que sea, mientras te sirva para anotar si surge algo en la salida. Y con papel a mano, salí a caminar, sentate en algún lugar bonito que encuentres (como una plaza o mesa de la ventana en un café, etc.) y escribí todo lo que pasa a tu alrededor, todo lo que ves y todo lo que se te ocurre de las personas que ves. ¿Qué estarán pensando las demás personas a tu alrededor?

--- Mezclá palabras. Hacé lo que yo, en un término muy científico, llamo "popurrí de ideas locas". Agarrá una revista y empezá a cortar palabras. Las primeras que veas de cada página y, una vez que tengas unas veinte o treinta, fijate qué podés formar. Algo simpático tiene que haber. (sería algo así como lo que hicimos con el cadáver exquisito del otro día) También puede hacerse con los libros. Agarrá los libros que tenés en la biblioteca, uno por uno, y de cada uno, abriendo en cualquier página, anota la primera palabra que te guste. Las vas juntando y... ¡a jugar!

--- Escuchá música a medianoche y tomate un tiempo para mirar esa película que tantas ganas tenés de ver (o dedicale tiempo a esa otra cosa que sabés que te inspira)

--- Durante el tiempo que no estés escribiendo literatura, anotá tus sueños. A veces, si la conciencia no ayuda, hay que recurrir al inconsciente. Aunque no te acordés todo con lujo de detalle, escribí aunque sea la sensación que te produjo, el sentimiento que quedó de la experiencia del sueño. Y si no solés recordar tus sueños, inventalos. ¿Sobre qué te gustaría soñar? ¿Sobre qué soñaría una persona como vos? Y anotá lo que se te ocurra.

--- Empezá un diario. Pero no anotando absolutamente todo lo que hagas, sino más bien, solo al final del día, para escribir por qué ese día fue distinto al anterior. Y si hay un día en que no anotás nada, procurá que para el día siguiente sí haya algo que contar.

--- Leé e investigá algún tema que te interese y que te gustaría desarrollar. Si a veces nos bloqueamos porque no sabemos cómo expresar una idea, propablemente también sea porque nos faltan algunos conocimientos con respecto a esa idea. O peor, nos falte pasión. Por eso, intentá escribir sobre lo que te apasiona. Será una buena manera de no querer parar nunca.

--- No hagas nada. A veces cuando se produce un bloqueo, es preferible frenar antes que escribir cualquier cosa que odiemos eternamente y nos cueste correjir. Por eso, si ves que por más que buscas ideas, al momento de escribir no surge nada y ninguna de las opciones de arriba u otras que hayas inventado te ayudó, dejá pasar un tiempo. Un par de días. Una semana. Dos, como mucho. Desconectate un poco de la historia para no saturarte. Y recién ahí volvé.

Por eso, creo que en ciertas ocasiones el bloqueo del escritor no es tan malo. Y se convierte en necesario. De vez en cuando es muy productivo irse y volver a la historia. Verla un poco desde lejos y sacar nuevas conclusiones y perspectivas desde las cuales escribir.

Como habrán notado, el objetivo de todos estos mecanismos es uno: mantener a la mente en acción, siempre en acción. Ella quiere descansar, pero no, no hay que dejarla porque después se acostumbra. No dejés de escribir y si por algún motivo no podés escribir, entonces, pensá en la escritura. Y si creés que sería mejor alejarte un tiempo, hacelo. Pero volvé.

Bloquearnos generalmente produce que nos angustiemos, que queramos tirar todo por la ventana, pensamos que escribir no es lo nuestro y que...en fin, y que debemos desistir del proyecto. Pero agarrársela con nuestra obra, o mucho peor, con nuestros personajes no es la mejor opción.


La angustia del escritor da que hablar y discutir...mejor dejémosla para la próxima entrada. Allá los espero.

Y recuerden: las creaciones artísticas son como los bebés: no nacen temprano ni tarde, sino precisamente cuando es el momento (a ver a qué les recuerda esta frase ;).

No las presionen si las quieren sacar buenas.

8 comentarios:

Cristina dijo...

Fantástica entrada, súper interesante. Ha dado unos buenos consejos para cuando nos quedamos en blanco; sin duda los seguiré.
Actualmente estoy escribiendo una novela y, aunque hice el guión antes de empezar a escribirla (bueno, después de haber escrito el primer capítulo) me quedé estancada en la mitad del texto, y lo tuve abandonado algunas semanas... pero cuando volví, lo hice llena de energía :)

Como tú dices, es un tema muy interesante.

Felicidades ^^

Wallo Girl dijo...

Hola!

Estoy totalmente de acuerdo contigo, Rocío. Yo también pienso que el bloqueo por el que TODOS los escritores pasamos alguna vez puede ser bueno y necesario.
Mira, yo por ejemplo, por los exámenes y el instituto tuve que dejar de escribir con asiduidad un fanfic. Tengo que añadir que yo tenía toda la historia montada, solo que no tenía tiempo para escribir. Pero un día, vi una película que trataba sobre el tema principal de mi historia, y entonces, me bloqueé. Sabía como seguía, tenía todas las ideas, pero no podía escribirlo. No me salían las palabras, porque el tema del que trata el fanfic es algo muy real y habitual en el país en el que ocurre, y me parecía "cruel" escribir de manera tan "irreal" e "inverosímil" sobre algo que pasa de verdad y que no es un tema de broma.
Pero hace unos días, tras terminar los exámenes, me dije que no podía seguir así, que por mucho que no me gustara el tema, no podía dejarlo a la mitad, y escribí un capítulo que no me convenció mucho, pero por lo menos lo seguí. Pero en el siguiente capítulo, me vinieron nuevas ideas que daban un giro radical con mucha más acción (e inverosimilitud, me temo u.u). Ahora, con esas nuevas ideas, tengo muchas más ganas de escribirlo ^^.

Y bueno, ahí voy, también esperando otro ramalazo de inspiración para ponerme a escribir una novela que se me ocurrió hace unas semanas, pero que todavía no sé como hacerlo...pero bueno, por lo menos me estoy haciendo esquemas y pensando en la trama ^^

Muchos saludos!!!:D

PD:Abrígate mucho no te vayas a costipar! Que tengo una amiga por esos lares que está malita... a mí también me resulta muy raro que cuando yo me estoy muriendo de calor y por fin estoy libre, vosotras estéis con frío y con exámenes :( Ánimo!!!

Deigar dijo...

Wow chica! me encanta tu blog. Tus entradas son geniales definitivamente, me gustan todas la entradas, aquella manera en que lo haces, toda esa real y necesaria información para todos nosotros. Eres magnifica.

Saludos. Nos leemos (espero pronto la otra entrada). Cuidate!

Rocío dijo...

Hola Cristina!

¡Gracias! Me alegro de que te haya gustado la entrada y los consejos.

Te felicito por haber vuelto a la escritura. ¡Ánimo con eso!
Bueno, justo esta entrada la hice por algo bien personal. Yo suelo estancarme bastante últimamente. No sé por qué, pero me siento a escribir y me voy para cualquier lado. Así que espero, como vos, poder volver y seguir la historia sin más problemas. Algunas de las cosas que puse en los consejos son algunas de las locuras que hago mientras tanto.

Ojalá te sirvan!

Saludos,
Rocío.

Chule dijo...

Buenas tardes, Rocío!
Cuántos buenos consejos diste en esta entrada. ¡Me sirven todos! Llevo 4 años intentando terminar una novela... ¿Yo con bloqueos? jajajá.
Mucho de los tips que nombraste suelo hacerlos, algunos sin resultados :P
Te mando un beso enorme... ¡Y qué exquisito quedó el Cadaver!

Saludos!!

Rocío dijo...

Hola Wallo Girl! :)

Sí, definitivamente creo que el bloqueo puede ser bueno a veces y necesario ¿por qué no? Por lo menos espero que el mío lo sea, porque la verdad, ando bloqueadísima :/

Por lo que dijiste, me parece que el tuyo es un bloqueo más bien moral. Tenés miedo de que lo que vayas a escribir dañe los sentimientos de alguien. ¿Entendí bien?
Si es así, creo que tenés que tener cuidado. La literatura puede ser revolucionaria y con esto me refiero a peligrosa. De todas formas, conociendote por lo que permite este contacto blogense, te digo que no sé si escribirías algo que pueda llegar a dañar a alguien. Primero, porque no es tu intención. Y segundo, porque eso saldría de una mala persona. Y no me parece que lo seas.
Así que quedate tranquila, vos escribí si viene esa necesidad. Y después ves si es mejor retenerlo que mostrarlo. Ante todo, lo que escribas será tu tesoro secreto.

Espero que con las nuevas ideas vaya todo viento en popa y ánimo con esas planificaciones y esquemas!

Saludos!
Rocío.

P.D: Ay, sí, acá están todos enfermos y la gripe A se expande porque nos agarró en invierno cuando en otros países como ya es verano no se propaga más. Pero bueno, esperemos que todo mejore y no toque de cerca.

Rocío dijo...

Hola Deigar! :)

Bueno, coincido con vos, sí soy magnífica (¿?).
jajajaja...hablando en serio:

Muchas gracias por todo lo que escribiste! Me vas a hacer llorar!
De verdad me alegro de que te resulten útiles las entradas, las escribo con ese propósito y es bueno saber que lo reciben así también.
GRACIAS!

Saludos,
Rocío.

Rocío dijo...

Hola Chule! :)

jajaja... ¿para qué admitir que estamos bloqueadas? Totalmente innecesario, jajaja.

No te preocupes, todo pasa. Ya vas a volver a arrancar.

Saludos, suerte!

Rocío.