viernes, 11 de septiembre de 2009

Nuestros mayores jueces (parte 1): los LECTORES, ¿qué quieren de nosotros?

Cuando hablamos en algunas entradas pasadas de esta sección (Taller de escritura) acerca de la posible existencia de "buenos" y "malos" escritores, no pudimos sacar ninguna conclusión concreta ni general. Como yo misma opiné en su momento, la calidad y el cariño (hay que decirlo) que le podamos o no tener al texto dependerá siempre de cada persona, de cada lector.

¿Será que todo lo que puede escribirse puede a su vez llegar a gustar a alguien, aunque sea a una sola otra persona en el mundo? ¿Realmente puede haber algo escrito que disguste a todos?

Por supuesto, también hay otro factor determinante: la época. No en todo momento gustan las mismas cosas. Las sociedades cambian y nosotros también vamos cambiando como efecto dominó.

Está, además, esa generalidad de lo que, si bien bueno, es más famoso que bueno. Por ejemplo, nos guste o no El Quijote, el Martín Fierro o Romeo y Julieta no pueden ser calificados por nadie a esta altura del partido como "mala literatura". Es un poco improbable que alguien quiera ir en contra del resto del mundo.

Nos enseñaron que los clásicos, la "literatura de todos los tiempos" es buena literatura. Es literatura segura, de esa que sabemos no nos va a defraudar. Como productos de la sociedad, nosotros lo internalizamos de esa manera y cuando, por fin, tenemos la edad adecuada para sumergirnos en esas lecturas es inevitable que las empecemos con otros ojos. Con ideas previas y mucha expectativa. Mucha demanda. Leemos "Aquí me pongo a cantar,
al compás de la vigüela que al hombre que lo desvela una pena estrordinaria, como el ave solitaria con el cantar se consuela"
y sabemos que hemos empezado algo grande. Algo que, aunque no sepamos muy bien de qué trata, nos incita a pensar que es bueno. Puede gustarnos o no, pero eso no va a cambiar que es literatura de altura.

De todas formas, en esta entrada no vamos a hablar de los escritores; sino de nuestros jueces: los lectores.

A diferencia de los escritores, los lectores sí pueden clasificarse sin lugar a dudas ni debate:
  • están los lectores expertos y
  • están los lectores inexpertos.

Podríamos decir que los expertos son los lectores asiduos, los que leen regularmente y, por lo general, lo hacen por placer y no por obligación. Mientras que -adivinarán- los inexpertos son los que no tienen tan asiduo contacto con la lectura.

Todo muy bien, pero no. Adoptemos acá otras definiciones para poder verlos desde la perspectiva que nos interesa: la de los escritores. En escritura, vamos a decir que los lectores expertos son los que NO necesitan nuestra ayuda; mientras que los lectores inexpertos sí la necesitan. Hablo de ayuda para no solo comprender (en caso de que se tenga alguna dificultad en este aspecto), sino por sobre todo ayuda para engancharse con la lectura y para descubrir que leer letras sobre un papel puede convertirse en algo tan interesante o más aún que cualquier otra cosa.

Creo que lograr eso en un solo lector inexperto vale mucho más para el escritor que ser admirado por cientos de lectores expertos. Pero esta soy yo.

¿Ustedes qué me dicen?

Las preguntas del millón son: ¿Queremos ayudarlos? ¿Contaremos este como un objetivo a la hora de escribir? ¿O siempre tendremos predilección por los lectores expertos?

Cualquier lector puede leer nuestras obras, eso no lo pongo en tela de juicio. Pero sí lanzo para el debate la cuestión de si nosotros, como escritores, debemos pensar en facilitar a lectura o no.

En tal caso, ¿cómo hacerlo? Bueno... para eso estará la segunda parte de esta entrada. Por ahora limitense a pensar en si debemos o no, en si queremos o no, en si podemos o no.

Decíamos en la entrada anterior que es recomendable escribir con un estilo propio, uno que se note que es nuestro sin que nosotros lo tengamos que firmar, sin que lo acompañemos con nuestra presencia a todos lados. Ahora bien, ¿tenemos que adaptar lo que escribimos para que pueda ser leído por cualquier persona? ¿Hay que poner algo más de uno para captar la atención de los menos interesados en el tema?

¿Será más difícil escribir pensando en eso? ¿Podremos realmente lograr objetivos más gratificantes?

Y volvemos, si claro, a pensar para qué escribimos. Conectándolo con este tema, pregunto: ¿también debemos escribir para enseñar a leer a quienes no tienen este hábito?

Nos leemos en la segunda parte.

Fuente: Imágenes, Google imágenes.

20 comentarios:

Andy dijo...

Hola linda esta muy buena esta entrada me gusto mucho, y espero verte por mi blog pronto concursando en el comentarista de la semana y del mes!!!!! ya he publicado buenas entradas y quiero tu opinion!!!!! sigue asi!!! pronto una sorpresita para ti!!!

Irene Malara dijo...

Todo se reduce a la eterna pregunta: ¿debe el escritor escribir para sí mismo o para el lector.
Obviamente, creo que no podemos tomar una posición extrema de un lado como del otro. El escritor no va a traicionarse a sí mismo y escribir solamente para que el lector esté contento. Pero tampoco va a irse para el otro lado y crear todo un embrollo de modo que nadie lo entienda...
Me gustó mucho esto que pusiste: "Creo que lograr eso en un solo lector inexperto vale mucho más para el escritor que ser admirado por cientos de lectores expertos. Pero esta soy yo".
Esta frase tuya me hizo pensar. El lector inexperto es un reto para el escritor pero tampoco creo que sea simple poner contento al lector experto. Por otro lado... eso de darle ayuda... hasta cierto punto no me convence... porque una de las cosas que no me gusta hacer al escribir es tratar al lector como si fuera un idiota sin cerebro.
Quizás me estoy yendo del tema que propusiste...
Yo no pienso en el lector cuando escribo pero por otro lado creo que el lector es quien le da sentido al texto. Aquí entra mucho la subjetividad en ambos lados. No todos vamos a sentirnos igual con un libro. Es como cuando tú, Rocío, escribes las frases de algún escritor y cada uno opina distinto porque cada uno lo sintió y lo intereriorizó de manera distinta.
Digamos que cuando entramos en la literatura no podemos medir todo con una regla... y eso es lo más bello del arte en general.
Retomando una de tus preguntas:

"¿Tenemos que adaptar lo que escribimos para que pueda ser leído por cualquier persona? ¿Hay que poner algo más de uno para captar la atención de los menos interesados en el tema?"

Yo creo que cuando le pones pasión a lo que haces las cosas generalmente salen muy bien y el lector se da cuenta de ello. Yo me atrevería con todo descaro a decir que nos deberíamos preocupar por el lector desde un punto de vista práctico como las reglas de ortografía y sintáxis, y en cuanto a todo lo demás que el lector se arregle como pueda porque NUNCA vas a poder hacer que todas personas se enganchen con lo que escribas debido a la subjetividad de cada uno.

Disculpen si sueno algo pesada o porfiada pero estos temas me apasionan... jaja... En cuanto a las otras preguntas tengo alguna otra idea pero me gustaría leer la opinión de algún otro comentarista.

Besos,
Irene.

Deigar dijo...

Larga, pero necesaria. Realmente creo que el lenguaje de la novela, como un instrumento para el enganche del lector, no debe ser tan complejo, pero tampoco tan sencillo porque aburre. Un gran entrada, me gustó mucho.

Giuly dijo...

sin duda son muchas cosas que debatir jajaja

excelente la entrada!
y... no se, no estoy muy segura sobre lo que opino.. porque a mi me gusta escribir! pero muchas veces (casi siempre =P) lo hago sobre lo que me gusta, como me gusta, donde me gusta..etc. y si bien eso es bueno ya que me siento comoda y lo disfruto, no siempre es lo mejor! porque lo hago para mi y no para otros! y hay veces que hay que ver las cosas con otros ojos, no solo con los mios.. estoy muy acostumbrada a hacer lo que me gusta y en ciertos casos tambien hay que ver QUE es lo que les gusta a los demas!
no solo sobre los temas, sino tambien la forma de escribir y describir. hay veces que me cuesta mucho porque YO conozco al personaje del que escribo, se como es que le gusta y por que actua de tal o cual manera... pero el problema es que los lectores no saben mas de lo que yo les digo... y es dificil tenes encuenta eso siempre!

yo creo que debemos escribir de una manera que todos logren entender... y que a esos lectores inexpertos tambien les guste!
pongo un ej..
THE HOST! jaja yo (que me considero lectora experta =P) cuando empeze a leerlo me gusto, pero era algo raro y confuso y todo eso.. y de haberse tratado de cualqueir otra autora lo hubiera dejado! pero era de Stephenie Meyer y sabia que iba a haber algo bueno si o si! y termine el libro, que se convirtio en uno de mis favoritos sin lugar a dudas!
pero tengo amigas "inexpertas" que leyeron los primeros capitulos y me lo devolvieros diciendo que era aburrido...

no se a que queiro llegar con todo eso jajaja pero creo que algo me entienden... supongo que hay libros que estan destinados para un grupo de personas y otros que los pueden leer todos!

y si me preguntas si yo quiero ayudar a los inexpertos por decirlo de alguna forma.. pues claro! pero es dificl... sin dudas! para que a un inexperto les guste tu libro debe tener un principio espectacular y no perder nunca la intriga... los lectores expertos pueden enternder que quizas en una parte del libro se torna aburrida... pero continuaran leyendo porque saben que leugo vendra lo mejor... los inexpertos en ese momento cerraran el libro y no lo abriran denuevo!

claro que todo depende del escritor! porque hay algunos libros que piensas: despues de esto viene lo mejor... en el proximo capitulo o en el sigueinte. y terminas el libro y lo mejor nunca llego jaja

mmm.. creo que no deje muy claras mis ideas! pero me resulta un poco dificl expresarlas porque no lo tengo muy claro jaja

Angela dijo...

¿Ponérsela fácil al lector, sí o no?
Supongo que todo depende de qué entendemos por "fácil" y por "difícil".
Creo que es un error de novato creer que porque se use un lenguaje muy complicado, el texto ya es muy experimentado y exclusivamente para lectores expertos. ¡Y pobre imbécil aquel que no pueda apreciar su grandiosidad!
No. Ese es un error garrafal: hay que usar lenguaje simple para no liar al lector y para no jugar de grandes escritores siendo nosotros mismos inexpertos.
Si algunos creen que ponérsela difícil a los lectores es usando vocabulario y redacción muy "elevados", por así decirlo, y complicados, creo que se equivoca. Sí, se la pone difícil al lector para entender TODO (personajes, historia, desarrollo), pero no solo los lectores inexpertos le van a huir. El lector experto también le rechazaría, porque eso no me parece que sea escribir bien.
Ahora, ¿qué es para mí ponérsela "fácil" o "difícil" al lector? La trama. Para mí, un texto es más entretenido si me pone a pensar mucho. O sea, que no me la deje muy fácil. Que meta pistas, sí, pero sutiles.
Si a cada rato me va desvelando reacciones "muy exageradas" de los personajes, o me pone una lupa al frente para que note los detalles, me parece un texto fácil y predecible. Y no me gusta.
Esa es mi opinión como lectora, y me gustaría pensar que entro en la categoría de lectora experta (aunque no tanto en comparación con otros lectores que visitan este blog, por supuesto).
Por eso, como escritora, yo me propongo no ser muy obvia con mis textos, sino retorcer la trama (siempre dejando pistas sueltas por aquí y por allá, como una pequeño genio maligna que espera ver si hay quien note las pistas), hacer al lector pensar y crear sus propias hipótesis y luego "desbaratárselas", jajajaja, ¡soy mala! XD
Y, orgullosamente (me disculparán la falta de modestia) digo que tengo una o dos lectoras -de los que sé- a las que les gusta precisamente eso: que mi novela no sea predecible, que los ponga a pensar :D Incluso hay una niña bella por ahí que ya ha dado en el clavo en varias pistas que, creo yo, han sido sutiles. ¡Ella sí que es una lectora dedicada! ¡La adoro!
¿Debería ponérsela más fácil a los lectores inexpertos? No, no lo creo. Si utilizo un lenguaje y redacción simples, creo que aprenderán a seguirle el ritmo y les gustará. Y, si cumplo con mi objetivo, puede que les llegue a gustar las pistas sueltas y las "diarreas mentales" que los obliga a poner atención. Si les llega a gustar "pensar" un poquito más mientras leen, me animo a creer que es porque les interesa, les divierte. ¿Por qué, entonces, no se convertirían también en lectores expertos? Aunque quizá esa sea una expectativa muy alta de parte mía, ¡todavía soy una aprendiz, no una maestra! Todavía me falta mucho camino por recorrer para lograr esta reacción en cualquier lector, sean expertos o no.
Yo creo que aquí mi reto es seguir mi propio consejo y mantener el lenguaje sencillo y la redacción fácil de comprender. Es en lo que sigo trabajando muuuucho, para mejorar.
¡Saludos!

Wallo Girl dijo...

Bueno, la verdad es que estoy de acuerdo con el punto de que es un gran mérito hacer leer a alguien que no suele hacerlo, pero... no sé, creo que me da un poco igual.
Quizá más adelante quiera que alguien que no suele leer se enganche a algo mío, pero no lo puedo asegurar...
Para mí lo importante es que lo que escriba emocione al lector, y si es alguien que no suele leer, pues mejor ^^

Chule dijo...

Creo que el lector "inexperto" es la clave de la escritura porque nos plantea un desafio bastante interesante: escribir para alguien que no está acostumbrado a las letras. Es como escribir un cuento infantil para los chicos que recién empiezan a leer. Pero hay que tener cuidado de no caer en un error fatal, y es el hacer que nuestros relatos resulten tan simplones que ni al lector inexperto lo atraigan. Es complicado porque si hacemos la trama muy rebuscada, el nuevo lector va a abandonar la lectura; pero si la hacemos muy simple, el lector ya entrenado se lleva una decepción. Creo que hay que saber equilibrar entre ambos. Ayudar al "inexperto", sí, con una trama atrapante y agradable sin llegar a caer en el snobismo; y mantener entretenido al lector entrenado para que continúe leyendo y no cierre el libro con un sabor amargo en los labios :)
Besos!!

Mariana dijo...

wow! demasiado ineresante!
definitivamente nunca me había puesto a pensar en eso, normalmente yo escribo para mi y luego se los enseño a otros por puro placer, a ver si les gusta y para superarme a mi misma.. Nunca había considerado que para otras personas leer es muy dificil, porque para mi leer letras impresas es algo tan habitual y sencillo como respirar, ademas que me hace tan feliz..
Igual opino como Giuly, he prestado el libro the Host a muchas amigas que leen y la mayoria me lo devuelven y dicen que es muy aburrido , cuando yo lo AMO! estoy acostumbrada a llevar el principio que a veces es aburrido y confuso con mucha facilidad, sabiendo esperar a que empiece lo bueno.. Aunque la verdad a veces no soportadó algunos de los clasicos

Pero supongo que tendría que haber algun punto intermedio, entre escribir a tu maner y al mismo tiempo escribir a los demas, de manera clara y comprensible..

esperare con ansias la segunda parte :D

Rocío dijo...

Hola ANDY! :)

Justo ayer me pasé por tu blog y comenté.
Gracias por la invitación y suerte con este nuevo proyecto.

Saludos,
Rocío.

Rocío dijo...

Hola IRENE! :)

Vamos por partes.
Coincido con vos en eso de que no hay que irse a un extremo, ni escribir solo para uno mismo ni para el otro sin pensar en uno. Lo ideal es encontrar el equilibrio.

Me alegro de haberte hecho pensar.Esa es la idea, además de crear este debate que me encanta.

Tenés mucha razón cuando decís que tampoco contentar al lector experto es fácil. Claro que no, eso es lo más difícil de escribir porque los lectores expertos son los que más expectativas tienen cuando empiezan a leer algo y son también quienes pueden comparar lo que están leyendo con lo que ya leyeron.

Ojo que cuando yo digo "ayudar al lector" no me refiero a pensarlo como un ser menor, ni nada parecido. A lo que me refería es a que a los lectores inexpertos hay que hacerlos entrar al texto porque sabemos que por sí solos es muy poco probable que entren. Engancharlos, en una palabra. Convercerlos de que vale la pena llegar a la última página.

Sí, las frasesillas dejan bien en claro que todos podemos interpretar cosas distintas al leer las mismas palabras.

En lo último, lamento diferir. Yo sí creo que debemos pensar en ellos más allá de la ortografía y sintaxis. Por lo menos, a mí me gustaría pensar que dejo mucho lugar a la interpretación en mis textos, pero igual quiero ser yo quien los vaya llevando a los lectores por un camino.

Muchísimas gracias por dejar siempre comentarios tan elaborados. Me encanta leerlos.
Saludos,
Rocío.

jimeneydas dijo...

Yo vería un problema: el lector "experto" probablemente esté "enviciado" y no lea sólo desde su perspectiva, sino que esté comparando y prejuzgando lo que está leyendo con sus lecturas anteriores. Autores, temas y estilos serán invocados a la hora de juzgar (sí, de poner en un banquillo)) lo que se está leyendo. Y así, en vez de leer por el gusto de hacerlo, se revestirá con una autoridad que quizá no le corresponda y lea para poner calificación.
Quizá en este tema, como en otros tantos, sea bueno recurrir a la sabiduría popular: "ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre", Ni escribir para la élite, ni vulgarizar los propios escritos

Rocío dijo...

Hola DEIGAR! :)

Sí, seguimos con la idea del equilibrio. Ni mucho ni poco. Lo justo y necesario.

El lenguaje, claro, es la principal herramienta con la que contamos para enganchar al lector, pero también la buena distribución de él ayuda.

Saludos,
Rocío.

Rocío dijo...

Hola GIULY! :)

Eso de ver la realidad con nuestros ojos es cierto. No podemos verlo de otra manera. Podemos entender muchas realidades pero no verlas ni transmitirlas sin vivirlas.
Y tenés mucha razón con lo de las descripciones. Nosotros lo "vemos", pero tenemos que hacer que el otro vea lo mismo que nosotros. Bueno, lo más cercano que se pueda porque cada uno lo va a ver a su manera.

The host... A mí al principio me aburrió, sinceramente. Es que entendía muy poco. Después le agarré la mano, cuando empezaron a aparecer los recuerdos de Melanie. Ahí me empezó a gustar.
Creo que si Meyer hubiera escrito primero este libro antes que Crepúsculo, pocos lo hubieran leído. Por suerte yo, como vos, sabía que se iba a poner bueno porque conozco a la autora. Y te aseguro, aunque dudé al principio, al final no me defraudó y es también uno de mis favoritos ahora.

Yo debo tener un poco de lectora inexperta también porque, en cuanto me aburro, dejo. Creo que es el libro el que decide el momento para ser leído. Es loco, pero eso creo. Si no puedo leerlo, no será el momento para hacerlo. Ya habrá otros y quizás en otro momento, vuelva al mismo. Pero si no es el momento, yo no presiono.
Nada peor que leer algo por obligación.

Como decís, el comienzo de los libros es importantísimo. Del comienzo depende la actitud del lector para el resto del libro.

Saludos, gracias por comentar!
Rocío.

Rocío dijo...

Hola ÁNGELA! :)

Sí, la sobrecarga de palabras para adornar otra siempre perjudica el seguimiento de la lectura. Primero, porque aburre. Y segundo, porque no entendemos lo que en realidad se quiere decir.

Creo que para atrapar la esencia de la lectura hay que lograr una cierta armonía entre trama y lenguaje. Ninguno debe llegar a extremos: ni ser muy fácil ni muy complicado.
Pero no creo que una trama solo por ser "complicada" provoque el abandono del lector inexperto. Me parece que ya metiéndonos en la trama, dependerá del tema que se trata. Hay gente que quizás nunca lee nada, pero si se encuentra con algo que le interesa por X motivo particular, pude leérse un libro entero. Va en predisposición e intereses.

Sin embargo, más allá del tema, sí creo que como decís, ante una trama "facilona" y con reacciones exageradas de los personajes (las cuales probablemente le quiten verosimilitud al texto) cualquiera se duerme...
Al lector, sea o no experto, hay que hacerlo trabajar. La lectura no debería ser nunca algo pasivo.

Me parece genial que te pongas rebuscada para las tramas y te felicito por tener esas seguidoras que te lo agradecen.
"diarreas mentales" jajaja...

Seguí trabajando mucho por ese lenguaje sencillo con trama complicada. ¡Suerte con eso!

Saludos,
Rocío.

Rocío dijo...

Hola WALLO GIRL!:)

Emoción... Otro aspecto interesante que toda lectura para ser memorable debe transmitir.

¡Gracias por dejar tu opinión!

Saludos,
Rocío.

Rocío dijo...

Hola CHULE! :)

Bueno... No mucho que agregarte. Coincido con todo lo que dijiste.

Hay que encontrar el equilibrio. Facilitar en la medida de lo posible la entrada al texto (pero sin caer en lo aburrido) y, al mismo tiempo, meter mucha originalidad para que el lector experto note una diferencia entre lo que escribimos y todo lo que ha leído a lo largo de su vida.

Saludos,
gracias por comentar!
Rocío.

Rocío dijo...

Hola MARIANA! :)

Sí, te sorprendería la cantidad de personas (sobre todo adolescentes) que no leen para nada, ni siquiera por obligación, que es la peor de las lecturas.

De The host ya di más arriba mi opinión.
Y en cuanto a los clásicos... bueno, para mí son siempre complicados de leer y no todos me terminan gustando. Los clásicos son especiales. Hay un momento en la vida para leerlos, no se los puede leer siempre, como que no en todo momento vamos a estar preparados para ellos.

Ojo que escribir a tu manera y escribir para los demás no tiene por qué ser algo excluyente. Creo que es posible fusionar ambas cosas.

Hasta la segunda parte! Gracias por comentar!
Rocío.

Rocío dijo...

Hola JIMENEYDAS! :)

Seguimos en búsqueda del equilibrio. Seguro, me parece que debe ser así.

Aunque creo que el lector experto juzga siempre. Al leer surgen comparaciones inconscientes. Y ése es el fruto de la lectura seguramente. Ver qué nuevo nos traerá la próxima.

Saludos, gracias por comentar!
Rocío.

oO Mariana Oo dijo...

Creo que captar la atención del lector es un factor muy importante y bastante díficil de lograr, sin embargo muchas veces los libros no logran hacerlo en primer instancia pero aún así es bueno darles una oportunidad, muchos logran sorprenderte y superar las expectativas.
Sobre poder lograr que los que no leen lo hagan creo determinadamente que es posible, miremos a nuestro alrededor y veamos a los muchos ahora lectores que se han iniciado en este mundo con Twilight, me parece que lo que es necesario es que lleguen a encuentrar esa historia que les enamoré.

Excelente entrada, Saludos y éxitos!!

Rocío dijo...

Hola MARIANA! :)

Tengo un problema con lo primero que dijiste, con eso de darles una oportunidad a los textos, aunque no logren atraparnos desde una primera instancia. Mi problema es que soy muy ansiosa, por lo tanto, probablemente tienda a desistir de la idea de leer algo si no me llama la atención desde el principio, a no ser que conozca al autor y sepa que más adelante no me va a defraudar.

Es cierto. Muchos de los best-sellers han ayudado a iniciar en la lectura a algunos (sobre todo jóvenes) que quizás de otra manera no hubieran empezado a leer. Best-sellers como son Twilight (como vos bien dijiste) y, claro, Harry Potter.
Y si ellos pudieron, ¿por qué nosotros no? ;)

Gracias por el comentario, libélula!
Saludos,
Rocío.