viernes, 19 de mayo de 2017

Con lujo de detalle: la importancia de la descripción

Luego de leer varias obras del género, finalmente, esta semana, con mis alumnos estuvimos escribiendo cuentos fantásticos de miedo. Les di una guía sobre qué era importante incluir: la presentación de los personajes, del lugar, del tiempo, imaginar algún hecho sobrenatural (en este punto, son súper creativos), la reacción de los personajes y pensar en algún cierre/resolución apropiado. A medida que pasaba por los bancos y me leían sus borradores, juntos, llegamos a una conclusión elemental: ¡Qué importante es la descripción!

Se trate o no se trate de una obra de suspenso, escribir con detalles es fundamental. Permite presentarle al lector toda la escena. Incluir imágenes visuales, auditivas, olfativas, táctiles e incluso gustativas nos da la posibilidad de lograr que el lector se sienta al 100 % dentro de la situación que estamos narrando. Hacer una buena descripción es haber dado un paso importante. Ya tenemos al lector en situación, a la espera de lo que vaya a pasar. Pendiente.  

También notamos que la descripción se vuelve fundamental no solo para sumergir al lector en la escena, sino también para hacerle sentir algo. Causarle miedo, desesperación, ansiedad, gracia, etc.

No hay que abusar de esta parte de la escritura tampoco. Una descripción muy extensa o innecesaria puede terminar aburriendo al lector y provocarle ganas de saltearse párrafos.
Recuerden que en escritura lo bueno, si es breve, es dos veces bueno.

Así que estas son algunas claves para los momentos de descripción:
1) Imaginen lo que quieren describir. Cierren los ojos y visualícenlo. Usen imágenes, hagan un collage si es necesario. Véanlo. 
2) Nombren, usen todos los sustantivos que necesiten para describir a ese personaje, lugar o experiencia. Cada detalle, de los pies a la cabeza, de izquierda a derecha. El lector tiene que poder ver, aunque a su manera, lo que ustedes ven.
3) Califiquen, usen adjetivos. Digan cómo es cada cosa, cuántos hay, de dónde provienen, si están lejos o cerca, si son atractivos o repulsivos. Encuentren un adjetivo que transmita ese sentimiento y úsenlo.  
4) Seleccionen, recorten la descripción una vez terminados todos los detalles y dejen solo lo más importante o lo que más les guste.

La clave principal está en transportar al que lee, atrayéndolo palabra a palabra hasta atraparlo de tal manera que no quiera detener la lectura. Que no pueda hacerlo. Entonces, una vez allí, hay que pasar de la descripción a la narración. O también es posible intercalarlas para contar la historia.

Vamos, colegas. Elijan las frases adecuadas sin subestimar el poder de las descripciones. Dediquen el tiempo que sea necesario a ellas.
Y a escribir lustrando y haciendo resaltar cada detalle.

Fuente de la imagen: GoogleImágenes.

2 comentarios:

Leyna dijo...

Genial entrada :D

Un abrazo =)

Anabel Botella dijo...

Estoy totalmente de acuerdo. Una obra es mucho más rica con descripciones, adjetivos que den valor a la narración.
Un besito :D